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1º Encontro das Ações Compartilhadas da Ocupação #32

1623561_10202635679827241_166508719_nNossa, não sei nem por onde começar, acho que primeiro explicando o que são esses encontros,  dentro do projeto da ocupação #32 existe um momento de encontro entre os residentes e profissionais convidados pelo sesc, para este primeiro encontro o convidado foi o artista Diogo Granato ( http://diogogranato.wordpress.com http://amornoimproviso.wordpress.com). Tivemos dois finais de semana de aula, uma pequena mostra do que cada residente está produzindo e muita coisa rolou. Foram aulas incríveis sobre tanta coisa que esta sendo difícil escrever esse texto. Muito se falou e se experimentou sobre cena, improviso, dramaturgia, construção de espetáculo, mais improviso, o quanto uma imagem comunica ou não, dançar até cansar , cansar até dançar,  alongamento ao som de Coltrane, diferenças entre rolar no chão em ondas e rolar no chão como mel na montanha, mais imagem, mais construção de imagem,  mais improviso. Na pequena mostra que cada grupo fez ouvi conselhos preciosos dele e dos outros participantes,  e como foi bom ouvir alguém problematizar o meu trabalho com tanta boa-vontade,  com vontade de nos ajudar! Foram dois finais de semana de muito aprendizado e crescimento, só tenho que agradecer ao SESC Santos, a Liliane Soares, ao Diogo Granato e a todxs os participantes da Ocupação #32. Em tempo: em Abril o Diogo volta para duas oficinas abertas ao publico, imperdível!!!

“La danza de la Oscuridad” Texto de Silvia Canarim

La danza de la oscuridad

La presencia del Butoh en la concepción estética de Israel Galván

El Flamenco, así como el Butoh, es un arte de sombras -no en vano el cantaor Manuel Torre identificaba en él sonidos negros. En ambas manifestaciones artísticas, sus intérpretes tienen que ser capaces de sumergirse en su universo interior y traerlo a la superficie de su piel.
 

El final de este estado de cosas, Redux - Israel GalvánEn 2008, durante la XV Bienal de Flamenco de Sevilla, el bailaor y coreógrafo Israel Galván sorprendió al público, una vez más, con el espectáculo El final de este estado de cosas, redux, donde presentó una coreografía muy próxima a la estética del Butoh, una danza contemporánea japonesa. Ya lo había hecho antes en dos versiones diferentes de la misma obra, pero esta vez de forma más depurada y, por esta misma razón, acercándose más al arte oriental.

En la primera escena, el artista aparece sobre un cuadrado de arena –a la manera de los jardines-zen-, con los pies descalzos, llevando solamente una bermuda gris y una máscara. Baila una danza híbrida, entre su manera de interpretar el Flamenco y la concepción estético-filosófica de esta expresión artística nacida en la posguerra.

A principio, es posible pensar que no hay nada más aislado del flamenco que un bailaor inmerso en el territorio de este arte aparentemente distante. De hecho, la imagen del bailaor puede causar extrañeza y perplejidad al espectador, incluso para aquellos que ya conozcan su obra como coreógrafo y estén acostumbrados a sus innovaciones. Pero, si nos detenemos por un instante, podemos encontrar más similitudes entre este intérprete en particular y la disciplina que ahora nos ocupa.

¿Qué semejanzas son éstas que podemos encontrar en estas dos formas de expresión a la primera vista tan distintas? ¿Dónde residen las claves para reconocer estos signos? Tal vez, la respuesta pueda estar en la génesis del arte japonés, en el contexto donde fue gestado. Más que una danza, el Butoh es un movimiento artístico-filosófico que nació a finales de los años cincuenta en un Japón destruido por la II Guerra Mundial. Una época en que la sociedad japonesa buscaba una nueva identidad a medio camino de su tradición cultural y los valores occidentales impuestos tras la conquista de los Estados Unidos.

En esta búsqueda, los artistas implicados tuvieron que mirar hacia sí mismos, hacia sus entrañas y sacar de allí las respuestas –o preguntas- a cerca del nuevo ciudadano japonés, de este nuevo ser que renacía de las cenizas de un país y de un pueblo destrozado física, espiritual y psicológicamente. Tras presenciar aquellos hombres y mujeres con sus cuerpos y sus vidas desfigurados por las bombas, ya no era posible expresar su arte de la misma manera que antes.

El Butoh no tiene una técnica específica, ni se enseña en instituciones formales de danza -aunque hoy en día hay algunos centros que se dedican a cultivarlo utilizando un aprendizaje que no coincide con la enseñanza tradicional de la danza-. En su filosofía original se observan, entre otros aspectos, la no estipulación de reglas y movimientos predeterminados. Por lo tanto, los artistas se dedican a encontrar un camino intermedio entre la investigación corporal y psíquica. En conexión con el pensamiento de la coreógrafa alemana Pina Bausch, el bailarín de Butoh busca su propia manera de moverse. Lo importante no es cómo se mueve, sino lo que mueve al individuo.

Las Sombras del Bailaor    

El Flamenco, así como el Butoh, es un arte de sombras -no en vano el cantaor Manuel Torre identificaba en él sonidos negros.  En ambas manifestaciones artísticas, sus intérpretes tienen que ser capaces de sumergirse en su universo interior y traerlo a la superficie de su piel. En el primer caso, esta característica se presenta de forma espontanea, como resultado de una conexión alcanzada instintivamente y, en el segundo, como ideología primera,  como punto de partida del gesto. En el caso del arte japonés, el propio nombre con el que fue llamado originalmente Ankoku Butoh -Danza de la oscuridad- ya evoca esta particularidad. En su estudioLa experiencia del cuerpo en la danza butoh, las investigadoras Tibúrcio y Nóbrega ponen de relieve lo que llaman de una gestualidad hacia la oscuridad presente en este arte.

Es final de este estado de cosas, Redux - Israel Galván

Al hilo de estas observaciones, es interesante percibir como identifican al bailaor con las sombras y con la oscuridad: en su libro Le danser de solitudes (El bailaor de soledades, 2008), el filósofo francés George Didi-Huberman reflexiona sobre las figuras de Israel Galván y el torero Juan Belmonte: “La rareza común a Galván y a Belmonte quizá resida en su relación con la noche, la sombra, la oscuridad”.

Para la jornada de cine y danza y ciclo de conferencias dedicadas a Israel Galván presentado en la Universidad Complutense de Madrid en 2008, el título elegido fue Bailar las Sombras. En el texto de presentación de este evento, el profesor Miguel Ángel García Hernández afirma: “su baile es siempre una digestión de sombras”, en una alusión a la “metabolización” de figuras como Vicente Escudero y Nijinsky llevada a cabo por el coreógrafo.

Seguramente, la densidad y la tensión dramática de su baile, la temática de sus espectáculos, entre otras características manifestadas en toda la concepción estética del bailaor, contribuyen para este paralelismo.

Israel Galván es un artista que, instintivamente, ha asimilado esta y otras confluencias entre las dos expresiones artísticas y las ha llevado a su terreno. Por ejemplo, el minimalismo y la ambigüedad son conceptos que pueden ser distinguidos a lo largo de sus creaciones. Como él propio afirma: “siempre he tenido, antes de conocer el Butoh, una lucha de ¿por qué hago tantos pasos? Entonces pensaba: voy a explicar más con poco. (…) De cierto modo, yo veo en Kubrick mucho Butoh. En 2001, todo va muy lento, es como un baile”.

Al analizar la obra de Galván, identificamos que la incorporación de la danza Butoh a fin de expresar su visión del Apocalipsis en el espectáculo El final de este estado de cosas, redux ha sido un proceso de evolución natural a nivel conceptual. Su elección no resulta únicamente del hecho de que ésta sea una danza que tiene elementos muy potentes en términos expresivos. Tampoco porque es un arte que, ante todo, hace una reflexión sobre la vida y la muerte en diversos niveles. Planteamos que el bailaor, tras sus investigaciones coreográficas y su capacidad de reflexionar acerca de su condición existencial, ya prenunciaba este encuentro en sus obras anteriores.

En este sentido, el bailaor describe una trayectoria progresiva desde sus primeras creaciones hasta alcanzar la cumbre en el último espectáculo. Los elementos del Butoh que estaban presentes de manera latente en sus obras anteriores, emergen finalmente y son presentados de manera radical. Ya no hay zapatos de flamenco, tablado o ropa de bailaor. Estos elementos son sustituidos por la estética primigenia del arte japonés. Sin embargo, el baile de Israel Galván no pierde su identidad flamenca ya que ésta es inherente a su energía y a su identidad corporal y gestual.

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Fonte: http://www.flamenco-y-contemporaneidad.com/2012/09/la-danza-de-la-oscuridad/

Sobre a autora: Bailarina, coreógrafa y profesora de danza flamenca em Porto Alegre, Brasil. Actua también como periodista especialista en danza. Es doctoranda en Flamenco por la Universidad de Sevilla y desarrolla su tesis sobre Israel Galván y el flamenco contemporáneo.

Ensaio #13 (Bob Dylan na vitrola!)

Opa!

Hoje estava na vontade!Cheguei, rapidinho arrumei minhas coisas, botei um Bob Dylan na “vitrola” e ja fui me alongando,  me alonguei uns 20 minutos, aqueci um pouco e bora sapatear, tenho dado muito valor a esse momento de sapateado, aos poucos começo a ver os resultados. Depois do sapateado trabalhei um pouco no chão, foi bom para relaxar a musculatura…levantei e comecei a repassar algumas  coisas do processo de construção do espetáculo, coloquei algumas coisas no papel, foi bom, devagarinho a coisa vai começando a tomar forma, terminada essa parte ainda deu tempo de ler uns 15 minutinhos um texto enquanto eu esperava a Marcela me ligar, ufa!Foram quase 4 horas ali na sala 32 hoje,  que privilegio poder dedicar uma parte do meu dia ao fazer artístico!

Abraços!

Ensaio #9 (Fronteiras)

Olá!

A pergunta que me faço hoje é: Qual é a minha fronteira?Onde está o meu limite?Digo isso por que ao estar sozinho numa sala de ensaio, o que me impede de pirar?O que me impede de fazer o movimento sincero?O que me impede de tirar a máscara?

” Quando tentei tirar a máscara, estava colada à cara” (Tabacaria, Fernando Pessoa)

Perguntas…

ENSAIO #6 ( Hay que organizar!)

Opa!

Terça-feira, bora para o Sesc ensair,  tava um clima gostoso, aos poucos (bem aos poucos…rs)da pra sentir que o outono vem chegando, tomara que venha logo!

Hoje o ensaio foi legal, consegui organizar o tempo e vi que isso faz muita diferença, a rotina de hoje ficou assim:

14:00-14:20  – Chegar, trocar de roupa, arrumar o material, som, etc…

14:20-15:00 – Aquecimento e alongamento!

15:00 – 15:45 – Sapateado

15:45 – 16:00 – Descanso, água..

16:00 – 16:30 – Exercícios de Butoh e dança Japonesa.

16:30 – 17:00 – Ensaiar o que construí até agora,  trabalhar qualidade de movimento.

17:00 – 17:10 – Arrumar as coisas e partir para a salada de frutas na comedoria!

Ufa!Bora lá que quinta-feira tem mais…

Ensaio #5 (Perdido entre o Rizoma e a Linearidade…)

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Sexta-feira. Ensaio hoje começa mais tarde, às 15:00, almocei no SESC, fiquei uns 15 minutos na Oca e parti para a sala. Muitas coisas novas acontecendo,  muita expectativa por um resultado. Claro que tenho muita esperança no processo, às vezes o processo É o resultado, existe potência no processo, mas mesmo este processo ainda não me satisfaz,  parece um buraco sem fim, quanto mais eu cavo, quanto mais eu me aprofundo parece que mais há o que cavar. Sei que estou no começo e todo começo é confuso.  Às vezes no estudo de alguma referência, de algum texto, de alguma foto ou mesmo numa conversa eu me pego envolto numa teia de possibilidades, como se o processo de criação se desenvolvesse em rede e cada gesto trouxesse um link novo. Deleuze diria “Rizoma”. Às vezes na expectativa e necessidade de um resultado, de algo a apresentar, tudo o que eu desejo é uma capacidade linear de criação. Entre a inspiração e a transpiração muitas vezes me perco na imobilidade.

Ensaio #3 – (Em SP…)

Hoje não pude ensaiar,  tive que ir pra São Paulo resolver umas paradas… tudo bem, faz parte e estou botando muita fé nessas paradas (mistério…mistério…rs).  O legal foi que já que eu estava ali pelo SESC Pompeia resolvi me arriscar na fila dos “sem ingresso” e realizei um desejo antigo: Fui assistir à gravação do programa “Sr. Brasil” da TV Cultura, foi muito massa!!! Tão diferente ver um programa na TV e ao vivo! Foi muito legal ouvir um causo do Boldrin ali de pertinho! Recomendo a todxs que estivem por SP que assistam à gravação, é toda terça e quarta, às 19h, parece que dá pra reservar o ingresso pela internet, eu logo quero ir de novo. 1901211_633031476734273_94911427_n